La renta variable estadounidense registró un comportamiento muy positivo en mayo, con avances del 5,15% del S&P500 y 8,36% del Nasdaq 100, impulsados por el sector tecnológico y unos resultados empresariales que continuaron sorprendiendo al alza. El mercado mostró resiliencia pese al repunte de la inflación y a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, ya que interpreta que la subida en el precio de la energía podría ser transitoria, y mantiene la expectativa de que la Fed evitaría un endurecimiento agresivo de su política monetaria.
La economía estadounidense continuó mostrando fortaleza durante mayo, aunque con señales de moderación respecto a 2025, mientras el mercado laboral siguió mostrando solidez pese a una creación de empleo más contenida. La inflación repuntó hasta el 3,8% interanual, su nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía tras las tensiones en Oriente Medio, mientras que la inflación subyacente se mantuvo en el 2,8%. Por su parte, los indicadores empresariales (ISM/PMI) apuntaron a una expansión moderada de la actividad manufacturera, condicionada por el aumento de los costes energéticos y la incertidumbre comercial. En este contexto, la Fed mantuvo los tipos de interés sin cambios y el mercado redujo las expectativas de recortes inmediatos.
Las bolsas europeas avanzaron un 2,87% durante el mes, ampliando su desventaja respecto a EEUU en el acumulado anual (S&P500 10,73% vs. Eurostoxx50 4,47%). La economía europea mantuvo un crecimiento moderado, condicionada por el encarecimiento de la energía y la incertidumbre geopolítica. La inflación repuntó hasta el 3,0% interanual, alejándose del objetivo del 2% del BCE, en un entorno marcado por el encarecimiento de la energía y las tensiones geopolíticas. El sector manufacturero continuó en expansión, aunque perdió impulso durante el mes y registró un aumento de costes de producción derivado del shock energético y de las dificultades en las cadenas de suministro. El mercado laboral se mantuvo relativamente sólido, mientras que el BCE conservó una previsión de crecimiento cercana al 0,9% para 2026, condicionada por la incertidumbre geopolítica y el impacto de los mayores costes energéticos. Ante este escenario, el BCE mantuvo los tipos oficiales en el 2%, aunque aumentó la atención del mercado sobre la posibilidad de nuevas subidas en la segunda mitad del año.
Las bolsas europeas se beneficiaron del apetito global por riesgo y del apoyo de sectores ligados a defensa, infraestructuras y transición energética. Sin embargo, el aumento de costes energéticos limitó el potencial de revalorización de algunos sectores industriales.
En los mercados de renta fija, el repunte de la inflación energética, las tensiones geopolíticas y la revisión al alza de las expectativas de tipos presionaron al alza las rentabilidades de la deuda pública, especialmente en EE.UU., donde el Treasury a 30 años volvió a acercarse al 5%. El crédito corporativo mostró mayor resiliencia que la deuda pública, respaldado por unos fundamentales empresariales sólidos y la ausencia de señales de deterioro económico significativo. En Europa, la presión sobre los bonos fue más moderada que en EE.UU., permitiendo un mejor comportamiento relativo de la renta fija europea.
En el ámbito geopolítico, continuó la tensión derivada del conflicto entre Irán, Israel y EEUU. El mercado sigue muy pendiente al riesgo de interrupciones en el estrecho de Omuz, clave para el suministro mundial de petróleo. En Ucrania, el conflicto sigue sin avances decisivos y los mercados muestran una sensibilidad mucho menor que en 2022-2024, aunque sigue siendo un riesgo para energía, materias primas y defensa europea.
El dólar mostró una ligera recuperación durante mayo frente al euro, con una subida del 0,62%. El oro retrocedió -1,68% pese al aumento de la incertidumbre geopolítica. La fortaleza del USD y la revisión al alza de las expectativas de tipos pudieron contribuir a la corrección, aunque el movimiento probablemente reflejó también la toma de beneficios y ajustes de posicionamiento tras las fuertes subidas previas.