Empezamos el mes de junio con una caída importante del riesgo a una recesión en EEUU en 2025, desde el 65% de final de abril a 33% en mayo, debido fundamentalmente a la retirada por parte del Presidente Donald Trump de las políticas arancelarias más agresivas. Una ralentización global sigue encima de la mesa, ya que los aranceles son más altos que a principio de año y la mayor parte de los indicadores económicos apuntan a cierta incertidumbre a futuro. En concreto, el posible shock en precios podría afectar a las inversiones, empleo y consumo.
Los mercados de renta variable, después de la fuerte subida en mayo, están a la espera de datos macro y de los mercados de renta fija, especialmente si sigue habiendo ruido entorno a las tarifas. Es posible que los datos macro se mantengan relativamente positivos a principios de verano, mientas que el crecimiento de ingresos en el segundo trimestre se espera mejor de lo que inicialmente se había pronosticado. La renta variable europea cayó en el mes de junio ligeramente, un 1,18% ,mientras que EEUU continuó su fuerte recuperación desde la caída de abril, subiendo casi un 5% el S&P500 y un 6,5% el Nasdaq.
Los datos de empleo en EEUU salieron bastante fuertes en mayo, con un número de 139,000 nuevos empleos creados, a pesar de un ISM que apuntaba a posibles datos más débiles en mayo en manufactura y servicios. Los datos de inflación reflejaron una subida mayor de la esperado.
A mediados de junio volvió a subir el riesgo geopolítico por las tensiones entre Israel e Irán, lo que además empujó los precios del crudo al alza. La presencia de Trump en la cumbre de la OTAN sirvió para convencer a los estados miembros para que incrementen el gasto objetivo al 5% del PIB hasta el 2035.
En junio, se ha manifestado una tendencia clara en los mercados de renta fija, la mejor rentabilidad de los bonos americanos comparada con la de los eropeos (+1,47% vs -0,23%). La misma tendencia se ha visto en los bonos corporativos, con subidas del 1,87% en los corporativos americanos frente a una subida del 0,26% de los europeos.
La Fed, en su reunión de junio, mantuvo los tipos de interés sin cambios, pero rebajó las perspectivas de crecimiento económico para el 2025, a la vez que incrementó su estimación de inflación. Jerome Powell, presidente de la Fed, insiste en que si se mantiene una economía fuerte, un mercado laboral robusto y la inflación controlada, la Fed puede esperar y ver el impacto de los aranceles antes de actuar.
El dólar continuó su debilidad en el mes de junio, y ya se puede considerar como una tendencia consolidada, con un caída de nuevo, esta vez del 3,73% contra el Euro y el Yen, debido al enorme déficit americano, valoraciones caras y flujos negativos. El oro, sin embargo, subió ligeramente y acumula un 25,86% en el año.