Cerramos el año con pocos movimientos en la renta variable, siendo los mercados europeos los que mejor cierran el último mes del año con subidas del 2,17%, frente a la neutralidad de EEUU y Japón, y la caída del 0,53% del Nasdaq.
El año finaliza tras la convulsión de la guerra comercial desatada por Trump y que finalmente no ha tenido consecuencias demasiado graves. La economía global no se ha resentido a pesar del daño de las tarifas, en parte por la no respuesta de la mayor parte de los países a la agresión comercial y la brevedad de la misma. Aunque en un inicio los mercados de renta variable sufrieron, se recuperaron rápidamente cuando se vio claramente que no iba a afectar demasiado a la economía global.
Los mercados de renta variable se vieron soportados en gran medida por los valores de inteligencia artificial, nuevos modelos cada vez más capaces y fuertes inversiones en centros de datos e infraestructuras de IA, llegando a récords históricos. A medida que el gasto se ha acelerado, las diferencias en la fortaleza de los balances se ha visibilizado más, de manera que algunas compañías han tenido que asumir más deuda. Por otro lado, la restricción de la energía eléctrica se ha convertido en un cuello de botella para el desarrollo de la IA en EEUU, y por tanto en una posible fuente de incertidumbre, y de oportunidades.
La economía global se mantuvo fuerte en 2025, el FMI (Fondo Monetario Internacional) espera que se cierre el año con una subida del 3,2% en 2025, marginalmente por debajo del 2024, que fue de 3,4%. Europa espera que crezca un 1,2%, China un 4,8% y EEUU un 2,0%, siendo el catalizador del crecimiento en EEUU el consumo. Los datos de desempleo americano subieron un 4,6% en noviembre, el dato más alto desde 2021, auque históricamente sigue bajo, en parte por el freno a la inmigración. La Reserva Federal bajó 25 pbs los tipos de interés en la reunión de diciembre, tal como se esperaba. Jerome Powell insistió en que el riesgo del mercado laboral ha sido la principal razón de la bajada, pero fue muy claro en cuanto a posibles nuevas bajadas, que no se producirán salvo que estén soportadas por los datos económicos próximos. En lineas generales, los datos de empleo de noviembre reflejaron una ralentización suave, en linea con lo comentado por la Fed. El BCE mantuvo los tipos sin cambios en el 2% en la reunión de diciembre, con datos de inflación que se han incrementado al 2,2% en noviembre desde el 2,1% de octubre, por encima del objetivo del BCE del 2%.
En el ámbito geopolítico, las conversaciones para la paz en Ucrania continúan. En diciembre, Europa, EEUU y Ucrania tuvieron una reunión en Berlin para discutir la forma de acabar con la guerra con Rusia. Europa y EEUU se pusieron de acuerdo en grandes lineas sobre las garantías de seguridad requeridas, aunque EEUU sigue apoyando una de las demandas de Rusia, que es que Ucrania se retire de la región de Donestsk. Esta demanda es rechazada frontalmente por Ucrania, que a us vez insiste en un alto al fuego en ese frente. La presión para llegar a un acuerdo se incrementa a medida que Rusia sufre las sanciones y los precios energéticos más bajos, que pesan en su economía.
Los mercados de renta fija se mantuvieron con pocos cambios, con ligeras caídas de los gobiernos europeos (-0,63%), corporativos europeos (-0,19%) y americanos (-0,20%). Los mercados ya no descuentan en Europa más bajadas de tipos, y en EEUU las siguientes bajadas van a depender mucho del mercado laboral e inflación – y de las decisiones de Trump.
El USD de nuevo bajó en el mes otro 1,25% frente al Euro, de forma que termina el año perdiendo un 11,85% frente a la divisa europea. El oro terminó el año con una nueva subida del 1,89%, cerrando un año estelar con una subida del 64,58%.